Al comienzo de los ’90 en Argentina, las políticas públicas para contrarrestar la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones eran incipientes; su reconocimiento y problematización fueron lentos y dispar; mientras que antes de los ‘80 no se hablaba ni se lo reconocía. Fue solo después de la recuperación de la democracia en 1983 cuando los colectivos de mujeres que provenían de la militancia feminista, mujeres de los partidos políticos, académicas y profesionales comenzaron a organizarse e iniciaron las primeras acciones, que fueron principalmente de denuncia de casos de violaciones a mujeres ocurridos y de reclamos de justicia de esos hechos.
En el siguiente artículo, Silvia Chejter, del Proyecto CECYM (Centro de Encuentros Cultura y Mujer) en Buenos Aires, analiza el alcance y la importancia de la cooperación del proyecto con la Fundación de Mujeres desde 1994 hasta 1996 (continuada por HBS hasta 2005).

Resumen
Breve resumen del alcance y significación de la cooperación Frauen Anstiftung -Centro de Encuentros Cultura y Mujer–, en el contexto de los años ‘90 en Argentina. Es un período en el que se inicia un proceso de onegeización de muchos colectivos sociales, y muy marcadamente, los de mujeres. El Centro de Encuentros Cultura y Mujer –CECYM–, fue una ONG feminista formada por mujeres profesionales de las ciencias sociales, comprometidas en impulsar la visibilización, estudio, denuncia y concientización de las violencias sexuales contra las mujeres en la sociedad. Esta temática fue uno de los ejes centrales de su trabajo. Tema, en esos años, casi ausente de la agenda política nacional e internacional. En ese sentido debemos reconocer que apoyar los objetivos y prácticas de CECYM, fue un aporte fundamental y desafiante tanto para la Fundación como para CECYM.

Para el colectivo de CECYM la cooperación significó un cambio organizativo radical, nos condujo a constituirnos en una organización independiente sin fines de lucro, con todas las reflexiones, debates e implicancias imaginables que eso presupone: ampliación de las actividades, planificación a largo plazo y organización de actividades permanentes –como capacitaciones y publicaciones¬– y otras puntuales como estudios, campañas públicas o incidencia política. La publicación permanente, “Travesías. Temas del debate feminista contemporáneo,” se constituyó en un hecho vanguardista a partir de los ‘90 en la Argentina y facilitó que CECYM comenzara a ser reconocida por el nivel de sus producciones tanto en el ámbito social como en el académico y latinoamericano.

Desde sus inicios CECYM estuvo integrado por un grupo heterogéneo de profesionales feministas de distintas disciplinas de las ciencias sociales (derecho, sociología, psicología, escritoras). Contaba con algunos estudios y diagnósticos sobre las violencias sexuales pero no contaba con recursos económicos, que permitiesen continuidad, profundización y permanencia del trabajo. Algunas integrantes teníamos inserción en la Universidad y habíamos realizado estudios sobre las violencias sexuales.

Entre los antecedentes más importantes cabe consignar una investigación realizada a partir de entrevistas a víctimas de violaciones (no publicada) y un estudio en base a sentencias judiciales, publicada como libro. (Silvia Chejtert,1990) La voz tutelada. Violación y Voyerismo. Ediciones Nordan. Uruguay y estudios sobre el discurso de la violación en los medios de comunicación. Ver Parte 1 Rutinas y desafíos en Travesías 3. Cuando una mujer dice No es No. Ediciones CECYM, 1995 https://ahira.com.ar/revistas/travesias/

Otras habían participado en organizaciones especializadas en la atención de violencia de género en España. Asimismo algunas de nosotras habíamos publicado artículos en diarios y revistas. Hasta ese momento, no existían estadísticas, ni investigaciones ni había políticas públicas específicas. Solo existían incipientes programas sobre el maltrato en la pareja a nivel municipal. Las violencias sexuales eran un campo de vacancia absoluto, excepto las políticas legales de represión a los autores de los delitos sexuales.

A partir de algunos hechos, –reiteradas denuncias de violaciones que tuvieron mucha notoriedad por las características de los partícipes¬, reclamos al Estado a que asuma su responsabilidad y desarrolle políticas sanitarias, de seguridad, y de prevención a víctimas– es que se impuso la necesidad de introducir y visibilizar en la agenda pública las problemáticas de las violaciones, los abusos sexuales, la explotación sexual, y otras formas de violencia sexual, así como reunir testimonios y datos, que permitieran su análisis e investigación y fundamentaran las demandas de políticas específicas al Estado. Igualmente necesario era concientizar que “no eran incumbencia de toda la sociedad.

Fueron muchas las actividades de CECYM. Realizó numerosas campañas y publicaciones, convocatorias teatrales, concursos de videos y asesoramientos a mujeres individualmente y capacitaciones a equipos de salud y de justicia. Durante la crisis de 2001 CECYM articuló y emprendió actividades con organizaciones de distintos movimientos sociales: piqueteros, ambientalistas, de derechos humanos, mujeres rurales.

Carteles de CECYM (1995, 1998, 2000).
Carteles de CECYM (1995, 1998, 2000) (Foto: CECYM)

A partir de la fusión de la FAS con HBS integró el Programa Mujeres y Movimientos Sociales en el marco de los procesos de integración regional en América Latina, en el que participaron Argentina, Chile y Uruguay, que desarrolló actividades conjuntas entre ellas investigaciones que culminaron con la publicación de tres libros colectivos.

Abbildungen von CECYM Publikationen
Publicaciones de CECYM 1997-2005 (Foto: CECYM)

Por último, se llevaron a cabo actividades conjuntas con otras organizaciones de distintos países de América Latina, Europa y África a fin de consolidar redes solidarias regionales e internacionales.

Rol de las ONG’s

Mas allá de los debates sobre el rol de las ONG’s hay consensos amplios e indiscutibles sobre la contribución de éstas al mejoramiento de la democracia, frente al deterioro y descrédito de los partidos políticos. Muchos de los progresos observados son sin duda resultado del trabajo de alerta, sensibilización, prevención y movilización de la opinión pública que las ONGs feministas y sociales realizaron.

Según el sociólogo brasileño Bernard Sorj,
Las ONGs fueron uno de los principales vectores de la solidaridad, la innovación social, el progreso de las prácticas democráticas, sea actuando como generadoras de propuestas inéditas de reconstrucción social, sea favoreciendo o catalizando auténticos movimientos sociales o llevando a cabo acciones humanitarias”.
Sorj Bernard, (2005) La democracia inesperada, Editoriales Prometeo y Bononiae Libris, Buenos Aires).

Desde luego que no pueden atribuirse los aportes a tal o cual ONG; dado que fue esencialmente un trabajo colectivo, en el que confluyeron muchas organizaciones, grupos, movimientos sociales. Estos aportes no solo se dieron en la esfera nacional. Visto desde el presente, no sería posible comprender el avance en las legislaciones nacionales ni en la legislación internacional de los derechos humanos de las mujeres, sin estos aportes locales y de algunas ONG internacionales. A título ilustrativo, solo un ejemplo en América Latina es la “Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, tratado internacional que define la violencia contra la mujer como una violación de los derechos humanos y establece obligaciones para los Estados Parte. Aprobada en 1994 por la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) fue reconocida por todos los países de América Latina y el Caribe en los que provocó reformas legales de suma importancia en los países de toda América Latina y El Caribe.

Las primeras ONGs feministas en Argentina datan de la década de los ‘80 y ‘90. Procedían del activismo feminista de los 70, interrumpido entre 1976-1983 por la censura y la represión de la dictadura cívico militar. Luego de tanto años de represión violenta, miedo y silencio en los ‘80 renace y se fortalece la participación social en general y muy especialmente el de las mujeres.

En los años 80 los grupos existían solo por el trabajo voluntario o militante, en general relaciones informales de trabajo, sin personal estable, sin contrato ni pago; no había financiamiento estatal, ni privado, ni internacional; tampoco requerimientos legales a cumplir. Se trataba de un feminismo militante, muy creativo, pero de mucha inestabilidad. Las ONGs de los 90, por el contrario, son organizaciones con un perfil más definido: con temas propios, acotados y con propuestas institucionales articuladas en torno a proyectos.

Ejemplo de la influencia de CECYM en la legislacion publica

Entre 1995 y 1998, CECYM participó en debates y reuniones con diputados de la Cámara Baja del Parlamento Argentino sobre la reforma del Código Penal en materia de violaciones. Estas discusiones culminaron en 1999 con cambios legislativos positivos en el capítulo sobre delitos sexuales.

Todas las actividades de CECYM se orientaron a promover cambios estructurales en las relaciones de género —en el sentido de alcanzar una igualdad real entre mujeres y varones— a fin de contribuir al desarrollo y consolidación de una democracia igualitaria y a la prevención de las distintas manifestaciones de la violencia hacia las mujeres, principalmente las violencias sexuales.

Para ello se propuso desde sus inicios desarrollar:
• acciones en el ámbito político y legislativo a fin de favorecer la sanción de leyes que mejoren la condición social de las mujeres.
• actividades de fortalecimiento a las instituciones de salud pública para la atención de las víctimas
• acciones de concientización y desarrollo de acciones dirigidas a distintos sectores sociales con el objetivo de promover valores no sexistas, entre ellas campañas públicas, publicaciones, difusión y/o inclusión de mensajes en los medios de comunicación masivos.

Ejemplo de la influencia de CECYM en la politica da la salud publica

En el ámbito de la política de salud, CECYM desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de protocolos de intervención, programas municipales y la formación de equipos de hospitales públicos en el país. El grupo se fundó en 1990, se constituyó como ONG en 1993 y estuvo activo hasta 2017. Tras una evaluación, se tomó la decisión conjunta de suspender su labor, principalmente debido a los logros alcanzados: reformas en la legislación penal en materia sexual, programas de apoyo a las víctimas de violencia sexual, cambios en la representación del problema en los medios de comunicación, etc., en los que CECYM participó activamente.

Presentación de la revista feminista TRAVESIAS 1996 , publicada por CECYM,  Argentina (Foto: CECYM)
Presentación de la revista feminista TRAVESIAS 1996, publicada por CECYM, Argentina (Foto: CECYM)

Importancia de la cooperacion FAS-CECYM

Desde una perspectiva actual podemos resumir los aportes de la FAS y luego de la HBS:

  1. La cooperación FAS-CECYM, se inició en una etapa de ebullición política del país, de demandas sociales a las que el Estado no daba respuesta. La cooperación en ese momento posibilitó a CECYM pasar del en el que trabajábamos, a actividades más organizadas y estables y que requerían financiamiento como lo son las publicaciones u otras. El aporte financiero fue fundamental para el desarrollo y ampliación y buen resultado de las actividades.
  2. El primer contacto con la FAS fue en 1990 en el Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe realizado en San Bernardo-Argentina. A partir de ese momento comenzaron los intercambios, hasta que en 1993 la FAS financió la primera publicación de CECYM, base de una colección que posteriormente se publicaría de forma continua desde entre 1993 -2002. Ver: https://ahira.com.ar/revistas/travesias/
  3. Con la fusión de la Fundación Heinrich Böll – FAS la cooperación continuó, sin modificaciones ni en los lineamientos ni en la modalidad. En total fueron 12 años consecutivos de apoyo al trabajo de CECYM en el área de violencias sexuales contra las mujeres y actividades con otros movimientos sociales.
  4. La relación de cooperación constructiva CECYM-FAS-HBS fue posible por las coincidencias ideológicas y por el fuerte compromiso de la Fundación en apoyar proyectos que contribuyeran a impulsar democracias más equitativas, y respetuosas de los derechos de las mujeres. Esto requería construir herramientas y políticas concretas tanto legales, de salud, comunicacionales, modelos de abordaje, etc. El tema no era prioritario en la mayoría de los organismos de cooperación internacional.
  5. Para el de trabajo de CECYM fue muy importante el intercambio de experiencias, el diálogo constructivo, las devoluciones de las evaluaciones de los proyectos, los diálogos con otras ONGs cooperantes de la Fundación de diferentes países, que nos posibilitaron conocer y acceder a otros abordajes y experiencias de trabajo en temas similares, que complejizaron y ampliaron la perspectiva de trabajo. Estas actividades fueron muy valiosas en una etapa en que, recordemos, era de elaboración y construcción de respuestas a temáticas que no habían sido atendidas por las políticas públicas y que requerían inventiva y creatividad. En esta línea un aporte central fue facilitar y fomentar el internacionalismo, no como objetivo, sino como una práctica institucional. Encuentros donde pudimos conocer, debatir y concretar proyectos conjuntos.
Capacitación sobre violencia sexual. CECYM Red Puna, Argentinien, 2002
Capacitación sobre violencia sexual. CECYM Red Puna, Argentinien, 2002 (Foto: CECYM)

Sintesis

En síntesis, desde la perspectiva de CECYM fue el apoyo FAS-HBS el que permitió al colectivo de CECYM tener una presencia indiscutible en el escenario del movimiento de mujeres de Argentina. El apoyo institucional a las actividades, –las publicaciones, la reunión de testimonios y datos, los aportes conceptuales, propuestas legales y estrategias de atención a mujeres víctimas, las campañas, las capacitaciones, entre otras– consolidó un perfil que luego pudimos sostener con apoyos parciales y fragmentarios de otras fundaciones; pero, sin el fundamento que se construyó con el apoyo solidario y comprometido de la Frauen Anstiftung, difícilmente nos hubiera sido posible. De hecho las líneas de trabajo que luego sostuvimos y ampliamos, fueron definidas en esa etapa inicial.

Silvia Chejter,
Ex socio de proyecto de la FAS
Buenos Aires, Julio 2025

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